viernes, 23 de mayo de 2008

ATRACO IMPERFECTO


Me para la policía
por el tumbao
que tengo al andar,
me dice: ¡Haber las manos!
¿estudias o trabajas?
Le digo: soy catedrático
por la Street Universidad
y me estoy rehabilitando
con cerveza y barrachat;
que me sé todas las leyes
del civil y del penal.
Pregunta: ¿por acatarlas?
le digo: por incumplirlas,
y me encomiendo a Botero
que del infierno es el portero.
¡Este perro callejero
a mi me quiere vacilar!
le voy a meter la del pulpo,
pa que ande,
pa lante y pa tras.
Señor policía de barrio:
yo pasaba por aquí
(El Aute no vio un teléfono
y no se pudo resistir)
yo que vi abierto el estanco
y, como buen profesional,
llevaba cargá la chisma
y me he decidido a entrar.
Le pedí veinte cartones
de Fortuna 25
(a todo esto, la pistola
le apuntaba los cojones).
Se me puso como el mármol, oiga,
puro, entero y verdadero
y por las pencas, cual simio,
se ha jiñado el estanquero.
¡Válgame la Candelaria!
lo que salió por el camal;
viscosa y putrefacta,
una pasta extraterrestre.
Me najé dando un traspiés
Abrumao por el olor:
¡que mala suerte la mía!
no sirvo pa atracador.
¡Ojala fuera ministro!
de defensa o militar,
asina fumaría gratis,
gratis, me saldría matar.
¡Ojalá,ojalá,hojalata!
¡hojalata de la barata!
(Mi madre para el invierno
tiene una bata de guata)
Requiencancancantimpache,
dí con mis huesos en el calabozo,
el llaves, me dio un bocata
de sardinas en escabeche;
los chinches que había en la manta,
corearon: ¡que te aproveche!.
Cumpliendo con el precepto jurisprudente,
su señoría, dictó cuatro años y un día
y pa postre un padre nuestro.
Tabacum de cada día
santificado sea tu nombre…
Salí del talego ansioso
de sexo y de nicotina
y en la cabeza de un tiñoso,
me amorré, a la medicina.
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