sábado, 25 de octubre de 2008

Lluvia en el Rastro

Hoy es un día aciago
de lluvia matinal y pertinaz;
no he podido ir a trabajar, lo siento,
es domingo y en el Rastro,
solo se arriman los buitres
con su peculiar olfato.
Cae la lluvia que es blanda
en mi inexorable calva;
sobre el alfeizar de mi ventana
retoñan, dos plantas de marihuana:
una para mis amigos y otra
para el día de mañana.
Sigue cayendo la lluvia
consustancial al invierno;
no puedo decir que sea el gobierno
culpable, miro al cielo alzando mi cabeza,
no me dice nada y en la cama
rindo culto a mi pereza.
Sigue cayendo la lluvia
que es inherente a la vida,
mis amigos quieren que lo diga y aprovecho:
¡que llueva en domingo
no hay derecho!
qué puta es la naturaleza
que amplifica mi pobreza.
Para aumentar mi tristeza
y la desazón de estar solo,
Jose Agustin le puso fin a su poema:
se suicido el Goytisolo
Y sigue cayendo la lluvia
para mis colegas y para Julia.