martes, 30 de mayo de 2017

UN CUENTO DE NUNCA A CAGAR

Érase una vez, un pueblecito
al otro lado de la frontera.
Como si dijéramos, una pedanía.
Y en él, una confitería
de exclusivas y recién horneadas:
tortas, magdalenas, ensaimadas
y esmerados brazos de gitano.
Especialidades de la casa,
todas ellas amasadas,
no con las manos,
sino en lo hondo del cuerpo,
para dar virtud y encanto
al gran alarde que mostraba
su surtido escaparate:
decorado con maña y desparpajo.

Y colorín colorado…

Moraleja:
Antes de entrar, dejen salir; ¡pero coño, sin atropellamientos!.

sábado, 27 de mayo de 2017

EL UMBRAL

“Aprietan más que unos zapatos nuevos”,
sin saber que, al regatear, hay umbral,
más allá: ¡no nos sale de los huevos!

jueves, 25 de mayo de 2017

TESTAMENTO (Mis últimas vanidades)


“Harto de ser guapo, mear colonia
y columpiarme en la cadena el váter”
¡de qué poco me ha servido!
Lo doy todo por perdido
y a esperar la palmatoria.
Posdata:
¡Ah, se me olvidaba!: “y cagar bombones de chocolate”

miércoles, 24 de mayo de 2017

sábado, 20 de mayo de 2017

LA ENSEÑANZA

Si eres dueño de tu tiempo:
eres rico sin saberlo,
pobre cuando te lo roban
y necio si lo malgastas.

viernes, 12 de mayo de 2017

EL ACELERADOR DE LADRONES

El PePe ante el Novel ha sucumbido.
No tienes más que oír las conversaciones
que hasta a los físicos ha sorprendido.
Así es como funciona este partido:
como un acelerador de ladrones.

jueves, 11 de mayo de 2017

QUINTILLA CON PUNTILLA


A quien nombran capitán
y “nunca ha llevado bragas”,
le delata su ademán,
como bien dice el refrán:
“las puntillas le hacen llagas”.

miércoles, 10 de mayo de 2017

QUINTETO AL MALTRATO

Mi primo, ya sabéis, ese que hace poesías, ha compuesto la definitiva, para poner el broche de oro final, al maltrato recibido durante la temporada de fútbol.

Entre sobresaltos y pesadillas,
el manso chusquel meneaba el rabo
por cada patada que, en las costillas,
le metía su amo, por siguirillas,
porque era suyo y le salía del nabo.

martes, 9 de mayo de 2017

EL RASTRO POR SOLEARES

Fui de madrugada,
con una mano detrás y otra delante,
y El Rastro allí estaba.

El Rastro nada me debe,
yo al Rastro le debo to:
toa la gente que me quiere.

Conmigo fue generoso,
a cambio no pidió nada
y aprendí de todo un poco.

Solo tengo un enemigo;
pero éste vale por tos,
y no es otro que yo mismo.

Era tan pobre, el pobre,
Que, al funeral, fueron amigos,
y a su boda, acreedores.


sábado, 6 de mayo de 2017

EL RASTRO POR BULERIAS

Si en El Rastro buscas perlas,
o al caco que te ha robao,
ni lo uno ni lo otro encuentras.

La joya la llevas dentro;
los bandidos por doquier:
solo alguno prisionero.

Son muchos; pero aún hay hueco
en cualquier "estaripé"
(el que va ha dejar El Tuerto)

donde solo hay presupuesto,
para inflarse de comer,
"garibolos" por decreto.

Con  el tabaco tosía,
le eché hachís y toso igual;
pero con más alegría

Toser y tos, me recuerda,
que al toser tiro las ansias
y de TOS es el planeta.

Era un gran calamidad.
Murió, y en su funeral,
gemían sus acreedores.



jueves, 4 de mayo de 2017

SONETO: EL SÍNDROME DE RASTRO

Bien, El Rastro no es el Ágora de Atenas;
pero algo debe pasar allí adentro
para convertirse en punto de encuentro
sin querer y sin pretenderlo apenas.

¿Qué nos hace repetir la experiencia,
con tanto ahínco, domingo a domingo?
¿acaso es como si te tocara el bingo
o de un lejano pariente una herencia?.

Es adictiva su rutina intensa.
Lo mejor es andar con pies de plomo
o hacerlo con el recelo de un sordo.

El Rastro tiene mono y recompensa:
que en todo caso no debe ser, como
si te chafan la uña del dedo gordo