jueves, 14 de mayo de 2015

Reflexionando con Valero



Las bombas están cayendo muy cerca.
Hoy palma uno, mañana otro y, a donde
van, es al lugar que les corresponde
cuando, con crueldad nos llama la puerca.

Discúlpenme, quiero decir, la parca,
que al nacer nos da un número a cada uno,
hasta que llega el momento oportuno,
y, entonces, ¡hala! uno a uno nos embarca

silentes y yertos rumbo al Averno.
Porque es allí donde aterrizaremos,
¿no, Valero? en las fauces del  Botero,

con pensión completa como un interno,
y aquí, en secándose los crisantemos,
para quien me hubiese querido, muero
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