Homero tuvo una agencia de viajes.
La primera de
ida y vuelta.
Y, Ulises,
por lo que en verso cuenta,
lo contó…
pero de puro milagro.
¿La moraleja
del viaje?
Nadie dijo
que fuera fácil
ni en qué
consiste la cordura,
si en la
bondad unánime
o en la
perpetua impostura.