Pues no cabe
discusión,
Dijo: eres
un matasiete
Con el mismo
soniquete
Que un
echador bravucón
Le dejó una
observación:
Ya que ves
con el ojete
Da recuerdos
a “La Quete”:
¡La que te
parió, mamón!
Te dio la
teta una rata
Y así acabó
la misiva
Con un
soneto kafkiano
Luego añadió
una posdata
Porque la
rima cultiva:
“Me la
agarras con la mano”